sábado, 11 de junio de 2011

TANGO... Confesión

Fue a conciencia pura que perdí tu amor,
nada más que por salvarte.
Hoy me odiás, y yo feliz,
me arrincono pa' llorarte.


El recuerdo que tendrás de mi será horroroso,
me verás siempre golpeándote como un malvao,
y si supieras bien qué generoso,
fue que pagaste así,
tu gran amor.



¡Sol de mi vida! Fui un fracasao,
y en mi caída busqué el echarte a un lao,
porque te quise tanto, tanto,
que en mi rogar, para salvarte,
sólo supe hacerme odiar.



Hoy después de un año atroz te vi pasar,
me mordí pa' no llamarte.
Ibas linda como un sol,
se paraban pa' mirarte.



Yo no sé si el que te quiere así se lo merece,
sólo sé que la misería cruel que te ofrecí
me justifica el verte hecha una reina,
pues vivirás mejor lejos de mi.



¡Sol de mi vida! Fui un fracasao,
y en mi caída busqué el echarte a un lao,
porque te quise tanto, tanto,
que en mi rogar, para salvarte,
sólo supe hacerme odiar.

Hermosa canción la escucho cada vez que puedo y cada que otra noche que uno se siente con desamores y desilusiones. Gracias Gardel por tu inspiración, y gracias Enrique Bunbury por hacer que las nuevas generaciones se acordaran de ella. Les dejo ambas versiones para que las disfruten.

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